Construido en un plazo de 180 días en 1943, el F-80 Shooting Star entró en servicio en Italia durante el último año de la Segunda Guerra Mundial, y posteriormente fue desplegado en bases en Estados Unidos, Europa y el Lejano Oriente tras la rendición de Japón. Fueron precisamente los aviones estacionados en Japón los que protagonizaron los primeros combates en Corea, enfrentándose a los MiG-15 en el primer combate aéreo entre aviones a reacción de la historia.






